El aguacate es una fruta sabrosa y nutritiva, muy beneficiosa para la salud. Es un alimento excelente, muy completo, y recomendado. Como pasa con tantos frutos, lo habitual es comerse la pulpa, o la parte carnosa del aguacate, y desechar su semilla… sin embargo, esta semilla encierra una serie de propiedades que debes conocer.

La semilla de aguacate se puede consumir, ya que contiene muchas más propiedades medicinales que el resto de la fruta. En ella se encuentra el 70% de los aminoácidos que contiene esta fruta. Asimismo, contiene más fibra soluble que cualquier otro alimento. Además, también podemos usarla para tratar problemas de la piel y dolores musculares y articulares.

BENEFICIOS SALUDABLES

Es interesante conocer cuáles son los principales beneficios de la semilla de aguacate, para sacarles el máximo provecho. Sus propiedades más destacadas son:

  • Previene enfermedades cardiovasculares: la semilla de aguacate contiene ácidos grasos esenciales, que aportan beneficios a nivel cardiovascular. La particularidad de estos ácidos es que el cuerpo no los puede sintetizar de forma natural, por lo que necesita incorporarlos a través de la alimentación. Estas grasas disminuyen los niveles de colesterol malo LDL, lo que favorece la fluidez del paso de la sangre por las arterias y venas y evita la formación de trombos. Y además, también contribuyen a aumentar los niveles de colesterol bueno HDL, que ayudan a eliminar las partículas de colesterol malo y que tiene propiedades cardioprotectoras.
  • Es antioxidante: previene el envejecimiento celular
  • Ayuda a combatir el acné: es importante resaltar que esta semilla no tiene propiedades específicas para eliminar los granos y el acné, sino que, cuando se ralla y se convierte en polvo, tiene propiedades astringentes, es decir, que puede secar los granos (aunque esta es una propiedad de casi cualquier polvo). Pero además contiene vitamina B6 y antioxidantes, componentes que mejoran los cuadros de acné. Los especialistas aseguran que declara que un consumo habitual de la semilla de aguacate y del fruto en sí, en una dieta variada y equilibrada, favorece un buen estado de la piel en general.
  • Ayuda a perder peso: perder peso es algo muy diferente a quemar grasa. Las semillas de aguacate disminuyen la absorción de glucosa y ayudan a mantener estables los niveles de glucemia, evitando la secreción de picos de insulina y los ataques feroces de hambre; esto, sumado a su efecto saciante y regulador del tránsito intestinal, podría ayudar a mantener el peso o a facilitar su pérdida en dietas de adelgazamiento.
  • Favorece la eliminación de la caspa: hay que tener en cuenta un factor esencial a la hora de hablar sobre el efecto anticaspa de la semilla de aguacate. La caspa es la descamación del cuero cabelludo, que puede ser más o menos graso. En casos de caspa seca, la experta asegura que una mascarilla de semilla de aguacate puede arrastrar las partículas descamadas. sin embargo, en cabellos grasos,  no es conveniente utilizarla, pues se trata de una fruta muy grasa y puede  ser contraproducente.
  • Puede ayudar a mejorar el asma: las semillas de aguacate son ricas en vitaminas y minerales, especialmente la vitamina C Y E, además de poseer propiedades antiinflamatorias y potenciadoras del sistema inmunológico. Debido a esto podrían ayudar en el tratamiento del asma, pero en ningún caso son un remedio natural ni un sustituto de la medicación habitual indicada en estos casos.
  • Sirve para exfoliar la piel: el polvo de la semilla de aguacate, también es apto para exfoliar la piel de forma natural.
  • Es astringente: ideal para tratar diarreas e inflamaciones del tracto gastrointestinal
  • Contiene propiedades afrodisíacas: para aumentar la líbido
  • Revitalizante: para casos de cansancio y agotamiento, por su alto aporte energético.
CÓMO CONSUMIR LA SEMILLA DE AGUACATE

La semilla del aguacate tiene un sabor amargo y astringente, debido a sus propiedades medicinales. Para consumirla le quitaremos la capa fina de piel marrón, la rallaremos y, opcionalmente, la tostaremos a fuego bajo. Veremos que adquiere un color rojizo. Con esta ralladura podemos:

  • Preparar una infusión, hirviéndola durante 10 minutos y dejándola reposar otros 5, para ir tomándola a lo largo del día
  • Usarla como guarnición en ensaladas, sopas, guisos, platos de arroz o pasta, etc
  • Si la tostamos bastante podemos después pulverizarla con la ayuda de un molinillo de café, y conservarla así en polvo.
CÓMO USARLA COMO REMEDIO NATURAL

Para el uso tópico de las semillas procederemos de la siguiente manera:

  • Las machacaremos y las mezclaremos con alcohol, dejando macerar el preparado durante al menos una semana. Usaremos este alcohol para realizar masajes y fricciones, por ejemplo en el caso de dolores articulares o musculares. En el caso de migrañas masajearemos suavemente las sienes y las cervicales.
  • Con el polvo de la semilla podemos preparar emplastos para aplicar en granos y forúnculos, haciendo así que se sequen con rapidez. Mezclaremos el polvo con un poquito de agua caliente, para crear una pasta, la cual meteremos entre dos capas de gasa que aplicaremos en la piel durante 5 o 10 minutos hasta que notemos que se seca. Podemos repetirlo cada día hasta notar mejoría.
  • Para un cabello brillante y para combatir la caspa: Rayaremos la semilla pero la usaremos en crudo, sin tostar. La mezclaremos con aceite de ricino y la dejaremos macerar un día. Después la usaremos para friccionar el cuero cabelludo. Cubriremos la cabeza con una toalla o film, dejaremos actuar una hora y lavaremos bien el cabello. No recomendamos este tratamiento en cabellos muy grasos.
  • El polvo de la semilla también lo podemos usar directamente para exfoliar y tonificar la piel.