La lechuga, un alimento con contra-indicaciones

Unos ven en la lechuga un aliado para perder peso, ya que es un alimento ligero y con pocas calorías. Otros, por el contrario, la ven como un enemigo que les hincha y retiene líquidos. ¿Quién tiene razón?

Las ensaladas suelen ser el plato más socorrido cuando se trata de hacer dieta y conseguir reducir el peso a través de una alimentación sana. Pero el uso de algunos vegetales en ensalada como es el caso de la lechuga, puede tener más “contras” que “pros”.

La lechuga suele ser el ingrediente estrella de la mayoría de ensaladas cuando estamos a dieta. Es cierto que se trata de un vegetal muy bajo en calorías, pero a pesar de ello puede tener una serie de efectos en el organismo a la hora de ingerirla de manera habitual.

La lechuga en el organismo

El secreto de las lechugas reside en su tronco. Principalmente este tronco está formado por látex que aporta al organismo Lactulina, una sustancia que relaja el sistema nervioso central y disminuye la velocidad del metabolismo. Los efectos de esta sustancia aumentan si la lechuga se cuece y se come de este modo.

El efecto que produce la lechuga en nuestro metabolismo hace que en el cuerpo se produzca una sensación de relajación que a la larga se verá traducida en un aumento de la retención de líquidos en algunas zonas del cuerpo, así como la proliferación de gases que nos darán sensación de hinchazón y malestar.

Su alto contenido en fibra puede digerirse mal, sobre todo por la noche, apareciendo gases o hinchazón abdominal. Si se elimina el tronco probablemente evitaremos este tipo de problemas.

Alternativas a la lechuga

Con este tema no se debe jugar y, aunque sea beneficioso tomar lechuga sin el tronco en la mayoría de las dietas, los excesos se pagan caros. Como alternativas a la lechuga, que aporten los mismo beneficios a la hora de una dieta saludable, podríamos indicar algunos como las endivias, la hoja de roble, los canónigos… Con estas verduras no sufriremos ese hinchazón. Serán igual de saludables que la lechuga en lo referente a aportarnos nutrientes básicos con poco contenido en calorías.

Además existen otras verduras de efecto diurético, que hacen que nuestro organismo esté mucho más depurado y en perfecto estado. Entre ellas vamos a destacar: las espinacas, el pepino, los berros, la zanahoria o la cebolla entre otros… Una ensalada con estos ingredientes como base serán muy beneficiosos para el correcto funcionamiento del organismo y evitar la hinchazón causada por la lechuga.

Un consejo básico y muy importante si queréis adelgazar, es que tengáis cuidado con que mezcláis las ensaladas, pues mucha gente les añade todo tipo de salsas o mucho aceite, lo que es contraproducente. La mejor forma de aliñar una ensalada es con un poco de aceite de oliva virgen extra (una cucharada sopera es suficiente, 100 calorías). El vinagre o el limón exprimido por el contrario, no tienen casi calorías.

 

Propiedades beneficiosas:

  • Ayuda a adelgazar: Sólo contiene 15 calorías por cada 100 gramos, y tiene un alto contenido en fibra, lo que nos ayudara a ir al baño y a la vez a sentirnos más llenos a la hora de comer.
  • Ayuda a luchar contra el insomnio: Gracias a su contenido de lactulina podremos conciliar mejor el sueño, ayudándonos a sentirnos con más energías y menos cansados.
  • Combate y previene el cansancio y la anemia: Contiene una gran cantidad de hierro.
  • Se recomienda tomar durante resfriados: Aporta un gran número de vitaminas como A, E, C, B1, B2 y B3, siendo también rica en calcio, magnesio, potasio y sodio, y ya se sabe que la vitamina C es una aliada en estos casos.
  • Calma dolores musculares: Esto es debido a que posee un efecto analgésico que nos ayudara a luchar contra este tipo de problemas.
  • Retrasa el envejecimiento y reduce el colesterol: Es una que es fuente natural de antioxidantes.
  • Reduce los niveles de azúcar en sangre: Por lo que se recomienda para diabéticos.

 Efectos nocivos:

  • Puede producir gases o hinchazón: Debido a su alto contenido en fibra, a algunas personas les produce gases, sensación de hinchazón o incluso diarrea.
  • No se recomienda mezclar con tratamientos diuréticos: Ya que al ser un alimento muy diurético, y mezclarse el efecto de uno y del otro puede provocar problemas de deshidratación.

Como acabamos de ver, Aunque parezca mentira, la lechuga es un alimento bastante indigesto. En cualquier caso, depende de cada persona. Hay a quien no le sienta mal este vegetal y puede seguir consumiéndolo, pero si tras tomar tu ensalada siente molestias, plantéate que puede ser la lechuga.