Está demostrado que practicar ejercicio de forma regular contribuye a mantener una buena salud y a prevenir enfermedades, a la vez que ayuda al carácter, la disciplina y a la toma de decisiones en la vida cotidiana. Si no eres amante del deporte, caminar diariamente será tu medicina.

El ejercicio físico, favorece tu bienestar mental y mejora tu autoestima, lo que produce beneficios en diferentes enfermedades como la osteoporosis, la hipertensión o las crisis diabéticas.

Todas las actividades encaminadas a mejorar la forma física (y sobretodo, tras un período largo de inactividad), deben realizarse de manera progresiva. Cada persona debe analizar las demandas de su condición física antes de decidir su plan de entrenamiento.

Beneficios Asegurados

Beneficios biológicos
  • Aumenta el consumo de grasas durante la actividad con lo que contribuye a la pérdida de peso.
  • Colabora en la disminución del colesterol total y del colesterol LDL (“malo”) con aumento del colesterol HDL (“bueno”).
  • Mejora la tolerancia a la glucosa favoreciendo el tratamiento de la diabetes.
  • Incrementa la secreción y trabajo de diferentes hormonas que contribuyen a la mejoría de las funciones del organismo.
  • Mejora la respuesta inmunológica ante infecciones o agresiones de distinto tipo.
  • Mejora la forma y resistencia física.
  • Regula las cifras de presión arterial.
  • Incrementa o mantiene la densidad ósea.
  • Aumenta el tono y la fuerza muscular.
  • Mejora la flexibilidad y la movilidad de las articulaciones.
  • Reduce la sensación de fatiga.
Beneficios psicológicos
  • Aumenta la autoestima.
  • Mejora la autoimagen.
  • Reduce el aislamiento social.
  • Rebaja la tensión y el estrés.
  • Reduce el nivel de depresión.
  • Ayuda a relajarte.
  • Aumenta el estado de alerta.
  • Disminuye el número de accidentes laborales.
  • Menor grado de agresividad, ira, angustia…
  • Incrementa el bienestar general.

Mi programa de caminatas

Si aún no lo conoces, quiero presentarte mi programa de caminatas especial para controlar tu peso y mejorar tu estilo de vida.  Es ideal si estás empezando, o si no te gustan los gimnasios y prefieres entrenar por tu cuenta o en compañía.

Caminar es una suave introducción al mundo del fitness. Lo mejor de todo es que se puede incluir poco a poco en la rutina diaria y se puede aumentar el ritmo sin que nos haga sentir incómodos y funciona sin importar la edad a la que comience a hacerlo. Una vez que te hayas acostumbrado a una caminata diaria, puedes convertirla en un tipo de entrenamiento de alta intensidad.

Recomendaciones

Para la pérdida de peso, te recomiendo caminar de 4 a 6 horas semanales. Usa tus brazos balanceándolos hacia delante y hacia atrás. Piensa en tu cuerpo mientras caminas, disfruta de sentir tus pulmones y músculos trabajando. Recuerda mantener una buena postura, mantén tu tronco y su centro erguido mientras caminas.

  • SI ERES PRINCIPIANTE: Este programa puede ser mucho para ti al empezar, así que ponte por objetivo caminar rápidamente durante 30 minutos 6 veces por semana. Conforme vas cogiendo fuerza, comienza a incorporar el entrenamiento de intervalos una vez a la semana.
  • SI ERES CAMINANTE OCASIONAL: Únete a este programa y ponte como objetivo hacer el entrenamiento de intervalos una vez a la semana. En cuanto al segundo día de intervalos, sustitúyelo por día corto o medio ocasional, dependiendo del tiempo y cómo te sientas.
  • SI ERES CAMINANTE REGULAR: Este programa puede ser estupendo para ti, así que intenta seguirlo tal cual es.
  • SI ERES CAMINANTE AVANZADO: Eres libre de aumentar sesiones en un 10-20%. Mantén los intervalos tal cual. Puedes incluir correr o hacer jogging en lugar de los intervalos. Mejor correr que caminar rápido, pero asegúrate de mantener luego la secuencia del paso lento. Muchos entrenamientos de intervalos no funcionan porque van deprisa en tiempo de recuperación (paso lento).

Las series son fantásticas para la pérdida de grasa y una rápida mejoría de la forma física. Consisten en un calentamiento y una caminata ligeramente más lenta que la caminata normal y seguida de una caminata a ritmo rápido, en la cual puedas sentir de verdad tu latido y que casi te falta la respiración.

Calienta siempre durante 5-10 minutos antes de empezar la parte rápida de las series. Estas se pueden hacer también en una cinta de correr.

Descarga aquí tu Plan de Caminatas! Colócala en un sitio visible y marca cada sesión una vez que lo hayas completado. Y si combinas las caminatas, con unos ejercicios de tonificación en casa… mejor que mejor!

¡A POR ELLO!